Directrices de Producción de la BBC
 

 

CAPÍTULO 18: TERRORISMO Y SEGURIDAD NACIONAL

Ver también las directrices de la Guerra en Afganistán


1. TERRORISMO

Cuando se informa sobre terrorismo el papel de la BBC es el de decir la verdad – con rapidez, precisión, responsabilidad y en su totalidad evitando la especulación. Si la gente va a confiar en nuestra información debemos ser considerados tanto independientes como bien informados.

Las indicaciones de esta sección deben aplicarse a nuestras informaciones sobre todo tipo de terrorismo. Nuestra información sobre Irlanda del Norte es sujeto de los mismos estándares, pero algunas veces implica indicaciones internas adicionales (ver sección 3: “Irlanda del Norte” del capítulo 19: Información sobre el Reino Unido).

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2. LENGUAJE Y TERMINOLOGÍA

No debemos adoptar el lenguaje terrorista como si fuera nuestro propio. Los grupos terroristas usan términos militares y judiciales para darse status. Si informamos usando palabras suyas como “voluntario”, “ejecutar”, “liberar”, “juzgado marcial”, etcétera... se lo atribuiremos.

La información sobre violencia terrorista es un área que particularmente pone a prueba a nuestros servicios internacionales. Nuestra credibilidad se ve severamente minada si las audiencias internacionales detectan un prejuicio a favor o en contra de alguna de las partes implicadas. El lenguaje neutral es la clave: incluso la palabra “terrorista” puede parecer juiciosa en partes del mundo en las que no hay un claro consenso sobre la legitimidad de grupos políticos militantes.

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3. AVISOS DE BOMBA

Las empresas informativas algunas veces reciben avisos telefónicos de personas que dicen haber colocado bombas. Es esencial que las áreas de la BBC en las que es más probable recibir esas llamadas (redacciones, oficinas de información, centralitas) comprendan que la prioridad absoluta es pasar la información recibida a los servicios de emergencia.

Si nos enteramos de avisos de bomba en lugares específicos puede que sea apropiado que los programas informen antes incluso de saber si son ciertos o no. Los editores tienen que hacer balance entre la necesidad de informar y alertar al público y la importancia de no dar publicidad a los que mienten. El clima predominante, la historia de los recientes ataques terroristas y los consejos preliminares de la policía deben ayudarnos a decidir.

Se probará que algunos avisos de bomba son falsos. Normalmente no informaremos de incidentes que resultan ser falsos a no ser que tengan serias y evidentes consecuencias como causar grandes atascos circulatorios. Informando sobre avisos de bomba nunca revelaremos palabras clave empleadas por los que llamen.

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4. PERSONAS EN PELIGRO

Normalmente no informaremos sobre amenazas terroristas hacia personas de renombre a no ser que las amenazas hayan producido serias y evidentes consecuencias (como la cancelación de una aparición pública).

Debemos ser cuidadosos cuando filmemos las casas de personas cuya posición les ponga claramente en peligro (políticos, militares, jueces...). Debemos intentar no dar detalles que puedan ayudar a un ataque terrorista. Esto incluye localizaciones exactas, planes detallados, fotografías aéreas, imágenes legibles de matrículas, etcétera. Nunca debemos revelar detalles de estrategias antiterroristas.

Debemos tener cuidado para no identificar como posibles objetivos de un ataque terrorista a personas que de otra manera no estarían en peligro. Esto significa, por ejemplo, ocultar la identidad de individuos, sean civiles o no; ocultar los nombres de firmas que trabajen para instituciones militares u ocultar los nombres de laboratorios animales, si tenemos razones para creer que revelándolos podemos ponerles en mayor peligro.

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5. ENTREVISTAS CON TERRORISTAS

La BBC entrevista terroristas activos sólo en ocasiones en las que creemos que el interés público pesa más que el escándalo y la ofensa que esas entrevistas pueden causar en nuestras audiencias. Cualquier proposición para aproximarse a un terrorista o a una organización terrorista para una entrevista tiene que contar con el consentimiento del Jefe de Departamento o de la Comisión Ejecutiva y debe ser remitido previamente para su aprobación al Supervisor de la Política Editorial.

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6. COMPARECENCIAS PÚBLICAS (de terroristas)

De vez en cuando los grupos terroristas o paramilitares hacen “comparecencias públicas”, normalmente para intentar ganar publicidad. La gente de la BBC nunca debería estar de acuerdo en cubrir estos actos sin remitírselo a los Jefes de Departamento, a la Comisión Ejecutiva o a los Jefes Regionales. Servicio mundial.

En el caso de que estos actos tengan lugar en el Reino Unido o en el caso de que las amenazas sean hechas en eventos fuera del Reino Unido contra sus ciudadanos debe remitirse además al Supervisor de la Política Editorial. Ningún tipo de grabación de esos actos debe ser transmitida sin remitírselo antes al Supervisor de la Política Editorial.

En el Reino Unido, grupos como el Frente de Liberación Animal, que tiene un historial de ataques y amenazas hacia personas, debe ser también integrado en esta categoría.

La gente de la BBC puede presentarse en un acto legítimo cuando los grupos paramilitares comparezcan en público. Algunas veces esto será totalmente impredecible, y otras veces será por la naturaleza del evento (por ejemplo, funerales de paramilitares). En esas circunstancias el material debe ser grabado pero los editores del programa deben remitirlo a sus departamentos antes de decidir si lo transmiten. Los Jefes de Departamento deben remitirlo al CEP (Supervisor de la Política Editorial) en casos inusuales.

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7. CUESTIONES DE SEGURIDAD NACIONAL

Los periodistas que manejen material que pueda tener implicaciones para la seguridad nacional del Reino Unido deben tener en cuenta una variedad de factores incluyendo la Ley de secretos oficiales, los documentos confidenciales y el Sistema de Consejos sobre Defensa (antiguamente D-notice).

Las cuestiones relacionadas con la seguridad deben ser remitidas a través de los Editores jefes, al Supervisor de la Política Editorial.

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8. LEY DE SECRETOS OFICIALES

La sección primera de la Ley se concentra en el espionaje y rara vez ha afectado a periodistas. La sección quinta considera delito publicar información protegida por la ley. Esto incluye: seguridad e inteligencia, defensa, investigaciones especiales y criminales, interceptación de correo y de llamadas telefónicas, e intercambios confidenciales oficiales entre los gobiernos y agencias internacionales. La información debe ser originada por los empleados o por los contratistas de la Corona y no puede ser revelada sin autoridad. Los periodistas se arriesgan a ser procesados si publican información oficial protegida sin autorización.

Para llevar a juicio a un periodista, el proceso normalmente debe probar el daño causado o el que podía haber causado, y que el periodista lo sabía o que tenía alguna razón para creerlo. Las pruebas del daño no son especialmente rigurosas. La Ley no admite una defensa por interés público. Los periodistas pueden también ser procesados por ayudar y ser cómplice de una infracción relacionada con la ley de secretos oficiales.

Los programadores deberían buscar consejo legal y editorial al principio cuando manejen material protegido por esta Ley. Más generalmente, la opinión legal debería ser siempre uno de los factores en una decisión editorial final cuando traten temas relacionados con la seguridad.

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9. SISTEMA DE CONSEJOS SOBRE DEFENSA

El Sistema de Consejos sobre Defensa ofrece indicaciones a la prensa y a los periodistas sobre información que si se publica puede dañar la seguridad nacional. Los seis Anuncios son documentos públicos – las copias se pueden obtener en la Unidad de Política Editorial y también están disponibles online. En estos documentos se detallan las categorías de información que deben ser consultadas antes de publicar. Los DA-Notices nunca se centran directamente en una historia, ni están escritas en referencia a una publicación o emisión concreta. Son revisadas de vez en cuando por el Comité Consejero de Defensa y Comunicación formado por funcionarios del estado y representantes de las Asociaciones de Prensa. El Supervisor de la Política Editorial representa a la BBC.

El Secretario lleva al Comité asuntos relacionados con los medios de comunicación. Normalmente hay que dirigirse al Secretario a través del Supervisor de la Política Editorial. Si los programas han investigado a través de agencias gubernamentales sobre materias sensibles la Secretaría del DA-Notice será alertada algunas veces por el departamento gubernamental afectado y puede contactar con los editores del programa directamente. En ese tipo de casos es importante informar previamente al Supervisor de la Política Editorial.

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